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Vamos a revisar esquemáticamente los modelos de desarrollo regional que ha conocido Chimborazo y particularmente el Pueblo Puruhá en los últimos cinco siglos.  También revisaremos un esquema del tipo de ideas que se utilizaron para justificar y legitimar el etnocidio y el saqueo de sus recursos naturales. 

Esta aproximación ofrecerá algunos elementos para inscribir la realidad de la FOCIFCH en un contexto más amplio. 

3.1 Las experiencias de desarrollo regional en Chimborazo 

Salvo en los casos que se indique el autor y la nota bibliográfica, toda la información que se ofrece en esta sección ha sido tomada del artículo de Galo Ramón titulado “La construcción de un Proyecto de Desarrollo Regional Equitativo, Democrático, Pluriétnico y Sustentable en Chimborazo” [1]

“Archipielagos cerrados” [2]  

Se trata de un modelos organizado por los incas luego de la consquista del territorio Puruhá concretada en el año 1470, aproximadamente. Veamos algunas características:

  • Se trató de un modelo que buscaba el autoabastecimiento total. 
  • Para esto dividieron el territorio en tres grandes sistemas de producción intensivos:
1.Zona caliente o de los yumbos (Entre los 1200 y 2400 m.s.n.m.) dedicada a la producción de algodón, coca, ají, calabazas y fruta. 
2.Sistema de producción de los llanos (Entre los 2600 y 3200 m.s.n.m)    dedicado a la producción de maíz y legumbres. Con importantes obras físicas de riego y de conservación de suelos. 
3.Sistema de producción de los altos (Más de 3200 m.s.n.m.)
Dedicado a la producción de papas, legumbres y auquénidos andinos.

Adicionalmente Chimborazo contaba con zonas especializadas en la producción, tales como:

  • Tomavela para la sal.
  • El monte Tugurahua para producir madera.
  • El páramo alto para leña, paja y animales de caza (conejos, venados y aves).
  • La laguna de Colta para producción de peces y de patos.
  • La tecnología en este modelo incluía , entre otras, las siguientes prácticas:
  • Uso de abono orgánico vegetal (malas hierbas y restos de las cosechas)
  • Asociaciones y rotaciones complejas de cultivos
  • Producción de abono  con  desperdicios domésticos y material fecal de los cuyes.
  • Terrazas y curvas de nivel para la conservación del suelo y optimización del agua.
  • Chambas, muros y zanjas como linderos, canales y barreras contra la erosión.
La participación social en este modelo estaba institucionalizada: cada señorío accedía a estas diversas zonas de producción a través de instituciones centralizadas, como los camayos y yanacuna.Todos los indios sujetos (por la conquista) contribuían con mano de obra y a cambio recibían artículos de otros pisos ecológicos, protección y previsión social.

“Modelo obrajero” 

Con la invasión española el paisaje de Chimborazo cambió, de una zona que privilegiaba la agricultura se convirtió en una zona ganadera. Puntualicemos la evolución y características de este modelo: 

  • A partir del siglo XVI los terratenientes españoles ya eran grandes productores de ovejas. 
  • La Corona española obligó e incentivó la producción de ovinos en las comunidades indígenas.  
  • Con la producción de los obrajes de la comunidad se pagaban los tributos.  
  • El pueblo Puruhá, con sus 22 obrajes abastecía los mercados de Lima y Potosí.  
  • Se estima en un millón el número de ovejas a mediados del siglo XVII [3] .  
  • El impacto de este modelo en la cultura y en el ambiente se puede resumir como sigue:  
  • Pérdida agresiva de los matorrales andinos.
  • Erosión.  
  • Sustitución del abono verde.  
  • Abandono de las obras físicas necesarias para la agricultura.  
  • Fuerte disminución de la fuerza de trabajo agrícola. Ruptura de la complementariedad entre pisos ecológicos y de la autosubsistencia.
  •   Imposición de monocultivos (de trigo, maíz y cabuya) y abandono de los sistemas de asociación y rotación de cultivos.  
  • Bosques arrasados y abandono de los sistemas de manejo forestal.
  • Introducción del modo de vida “urbano” y de sus correspondientes necesidades.

El modelo obrajero en San Juan y San Andrés 

El  historiador ecuatoriano José María Vargas[4], recoge testimonios que hablan de la pertinencia y relevancia de este enfoque histórico de los modelos de desarrollo vigentes en la Provincia de Chimborazo durante la Colonia.

Al referirse a los “principales centros industriales” en nuestro país anota, entre otros, a los obrajes existentes en las parroquias de San Andrés y San Juan.  

“El Corregimiento de Riobamba era prácticamente un emporio de obrajes, por la abundancia de indios y manadas de ovejas. Los de Licto y Chambo rentaban al erario 1.200 patacones anuales. Los de San Andrés, Punín, Macaje, Taruquíes, Penipe, Cubijíes y Guasi rentaban cada año 1.550 pesos. Hase regulado que en daca año se fabricaban en esta villa más de mil piezas de paños contando cada una de ellas de cincuenta y cinco varas” 

El mismo historiador recoge la situación de estas actividades en la época republicana en la parroquia de San Juan.

“El mismo General Uribe y Uribe describió en 1905 la fábrica de San Juan, perteneciente al señor Salvador Ordóñez… Eran 120 obreros los que trabajaban y eran los conciertos de la hacienda, que tenían su huasipungo y ganaban el jornal de real y medio o dos reales diarios. La fábrica compraba de 80 a 100 arrobas diarias de algodón sin desmontar y producía al día de 35 a 40 piezas de liencillo de 50 varas cada una, que se vendía en 10 sucres cada pieza….

” Para este mismo período republicano encontramos la siguiente caracterización de estas parroquias, en la “Guía Comercial, Agrícola e Industrial del Ecuador editada en la ciudad de Guayaquil en 1909[5]

San Juan:  “Sus moradores son propietarios, comerciantes, arrieros y tejedores…” 

San Andrés: “Sus hijos comercian con aguardiente y panela que los compran en los trapiches. Tejen guantes y calcetines de lana. Sus mujeres trabajan camisas bordadas para venta”.  

 “Modelo hacendatario” 

Con la crisis de los obrajes a nivel mundial, a finales del siglo XVIII, se inicia en Chimborazo en modelo hacendatario, por medio del cual, los terratenientes orientaron la economía local a la producción de artículos agropecuarios demandados por las ciudades de Guayaquil y Quito. Veamos algunas características: 

  • Fue un modelo social piramidal y de castas, lo terratenientes “blancos” en la parte superior, los cholos y mestizos en la parte media y los indios en la parte inferior.
  • Los terratenientes representaban el 0,96% de la población de la provincia y poseían el 63% de las 316.600 hectáreas de tierra disponibles, según el Censo Agropecuario de 1954.  
  • Cambió el monocultivo de trigo por el de cebada y mantuvo la producción de ovejas.
  • Para  1965, la Provincia de Chimborazo es considerada “la más pobre y atrasada de la sierra ecuatoriana” [6].  
  • Se anota el carácter parasitario de los terratenientes. “..no existe empresa patronal, sino, sencillamente, un sistema de recaudo de mesada o sitiaje para los indígenas sin tierra.
  • Los terratenientes fueron descendientes directos de encomenderos españoles que recibieron territorios para civilizar y evangelizar a los indios. Los curas fueron los terratenientes más grandes de la Provincia y del país.  
  • Los terratenientes exigieron trabajo sin pago, con frecuencia castigaron corporalmente a los indios y utilizaron a sus mujeres en servicios domésticos [7].
  • Los terratenientes, a través de sus administradores y mayordomos, “tomaban prendas” por la fuerza, para exigir en cada casa el trabajo voluntario.  
  • En la mitad de la pirámide están los intermediarios cholos y mestizos ubicados en las cabeceras parroquiales y cantonales del sector rural.
  • Por lo general estuvieron subordinados al sistema de poder de los hacendados y apoyaron el “férreo marco de dependencia y subordinación “ de los indios [8].  
  • Fueron intermediarios, encargados de la comercialización del producto indígena y del crédito, muchos de ellos vendedores de aguardiente.  
  • Fueron autoridades y tenientes políticos que utilizaron la fuerza para someter a los indios a la voluntad de los terratenientes.  
  • Fueron sacerdotes que facilitaron  directa e indirectamente la coación extra-económica. A través de fiestas y priostazgos.  
  • En la base de la pirámide social del modelo hacendatario estaban los indios, esto hasta finales de la década de 1960.  Sobre sus espaldas descansó el peso de toda la producción agropecuaria, el mantenimiento de vías y aún el servicio doméstico de la clase terrateniente.    
  • En la crisis de este modelo encontramos varias causas:    
  • El asedio demográfico por el crecimiento de la población indígena y la resistencia terrateniente a asignar nuevas parcelas.
  • Por el surgimiento  de organizaciones indígenas y campesinas que cuestionaron el sistema.   
  •   Por el estancamiento de la renta terrateniente.    
  • Por el surgimiento de movimientos de solidaridad cristiana.   
  •   Por procesos organizativos auspiciados por organizaciones políticas de inspiración socialista.   
  • Por la falta de competividad de los terratenientes para captar mano de obra en el mercado laboral capitalista emergente en la costa ecuatoriana [9].

“Modelo comercial diversificado [10]” 

A partir de la década de 1960 se produjo un largo y conflictivo proceso de Reforma Agraria que tuvo los siguientes resultados:

  • Desaparición de las grandes y medianas haciendas.  
  • Aparece una multitud de propietarios indígenas minifundistas.  
  • Resurge la propiedad comunal en las partes altas.  
  • Se conforman territorios indios claramente identificables.  
  • Crece el número de organizaciones y comunas campesinas.  
  • Aparecen las organizaciones indígenas de segundo y tercer grado.  
  • Se produce una revitalización de la conciencia ética y de la cultura indígena.  
  • Se manifiesta una conciencia ciudadana indígena que reclama servicios básicos y equidad en las relaciones interétnicas.
  • Tres décadas después la auto comprensión del hombre puruhá transcurre de ser “indio de hacienda” bajo el control paternalista del terrateniente al estar inmerso en el mercado regional [11].  
  • La Reforma Agraria produjo también una redefinición de roles en la estructura social de la Provincia:  
  • Lo exterratenientes de cuño aristocrático abandonaron la provincia y particularmente la ciudad de Riobamba, capital de la Provincia.  
  • Esta movilidad social ha permitido que una clase social intermedia e intermediaria entre terratenientes e indios, asentada anteriormente en las cabeceras parroquiales y cantonales del sector rural, ocupe ahora la ciudad de Riobamba y las funciones burocráticas y de comercialización que le caracterizan.  
  • Por su parte el pueblo Puruhá ha ocupado estas cabeceras parroquiales y cantonales del sector rural y ha impuesto sus propias autoridades seccionales.  
  • La participación política en el país y en la provincia está marcada por el clientelismo político que se hace más evidente en la fiebre electoral que se hace presente cada dos años en nuestro país. Los candidatos ofrecen obras y servicios y los “ciudadanos” ofrecen su voto.  
  • En el transcurso de estos últimos cinco siglos, solamente desde 1978 el hombre y la mujer puruhá puede elegir y ser elegido (a).  A pesar de ser una experiencia relativamente reciente, sus representantes han ocupado todos los niveles posibles de representación, excepto la presidencia y vicepresidencia de la República. Actualmente una mujer, en representación del pueblos indios del Ecuador es vicepresidenta del Congreso Nacional.  
  • Es importante anotar, sin embargo, que estos espacios de poder, han sido utilizados para poner énfasis en su diversidad cultural y para crear una conciencia nacional y estructuras legales que permitan el desarrollo de una versión alternativa de sociedad. Anotemos algunos acontecimientos que documentan esta afirmación:  
  • El histórico levantamiento indígena nacional de 1990. Evento que paralizó al país y desbordó la capacidad de control del Estado, que alertó a los políticos tradicionales y a la opinión pública internacional sobre la situación de miseria de esta población y sobre el poder que ostentan para hacer escuchar sus demandas. En Chimborazo, provincia con la mayor cantidad de población indígena del país, esta expresión  fue particularmente fuerte y permitió la transferencia de propiedad de más de cincuenta haciendas en los años subsiguientes.  
  • El levantamiento indígena nacional de 1994, en contra de la aprobación, por parte del Congreso Nacional, de la Nueva Ley de Desarrollo Agrario.  Evento que, por primera vez en la historia del país, sentó en una mesa de negociaciones a los representantes del pueblo indio y al Presidente de la República con todos sus ministros.
  • La declaración de que el Ecuador es un Estado pluricultural y multiétnico, consagrada en el artículo primero de la nueva Carta Constitucional de la República, vigente desde 1998. Esta conquista otorga el máximo prestigio al orden institucional indígena y equipara las distintas versiones de la realidad de todos los pueblos y minorías étnicas que comparten el territorio ecuatoriano con la sociedad blanco mestiza.  
  • La conformación de parlamentos indígenas y populares que al tiempo que promueven una forma radicalmente distinta de la práctica democrática, han sido protagonistas de las protestas populares que revocaron el poder a dos presidentes de la república: a Abdalá Bucarám en 1997 y a  Jamil Mahuad en enero del 2000. margin-left:8.5pt;text-indent:-8.5pt;mso-list:l8 level1 lfo9;tab-stops:list .25in">·  
  • Al interior del pueblo Puruhá estos procesos se expresan también en mejoras de las condiciones en que se desarrolla la vida cotidiana. margin-left:8.5pt;text-indent:-8.5pt;mso-list:l8 level1 lfo9;tab-stops:list .25in">·  
  • Se ocupan espacios de poder en las distintas carteras de Estado para desarrollar programas culturalmente adaptados: Educación, Salud, Turismo, etc.
  • Se han fortalecido las organizaciones comunales y las organizaciones de segundo y tercer grado exitentes en esta provincia[12].
  •   Han aumentado los cargos de elección popular ocupados por representantes del pueblo Puruhá.  
  •   El gobierno y organismos internacionales canalizan mayores recursos para el desarrollo local al interior del pueblo Puruhá [13].  
  •   Tres décadas después del proceso de reforma agraria encontramos un sector del pueblo puruhá que ha logrado acceder a tierras con riego que permiten su reproducción social y otro sector inmensamente mayoritario  (85%) de campesinos inviables que  logran ingresos miserables trabajando en las grandes ciudades [14].  

“Conclusiones [15]

Baja representación y participación de los indios
Según nuestra investigación realizada en 1995 el número de indígenas que viven en las 552 comunidades de Chimborazo asciende a 186.889 y constituye el 50,2% de la población total de la Provincia. Sin embargo, su población ha logrado solamente el 14.2% de los cargos de elección popular, lo que representa una segregación del 36% de su representación”

  Baja sustentabilidad de los procesos productivos
El tipo de desarrollo que viene reproduciendo Chimborazo no resuelve la pobreza y deteriora brutalmente los recursos. 

  •  El 36,33 % del suelo está erosionado.
  • Sólo el 23% de la superficie bajo UPA constituye cubierta vegetal artificial.
  • Se pierden 83 TM/Ha anualmente, en pendientes mayores a 14%.
  • La productividad es bajísima, 1,82 veces menor en papa que el promedio nacional.    

Brutal pobreza
Según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) resultantes del Censo de 1990: 
 

  • En la zona rural de Chimborazo el 78,29% no tiene servicios higiénicos. 
  • El 39% vive en condiciones de hacinamiento. 
  • El 36,67% tiene viviendas de muy mala calidad. 
  • El 35,48% No tiene abastecimiento de agua.  
  • El 12,72% no asiste a la escuela. 

 Enormes diferencias campo – ciudad 

La última información para el desarrollo, presentada por la Presidencia de la República en 1999, nos permite contrastar los indicadores de la ciudad de Riobamba, con los indicadores con parroquias del campo, como es el caso de San Juan. 

[1] RAMON Galo “La construcción de un Proyecto de Desarrollo Regional, Equitativo, Democrático, Pluriétnico y Sustentable en Chimborazo”. COMUNIDEC. Quito, 1995

[2] Galo Ramón cita, adicionalmente la siguiente bibliografía  sobre este modelo para la personas interesadas: RAMON Galo, “Tierras y manos indias”. COMUNIDEC. Quito. 1994;

SALOMON Frank “Sistemas políticos verticales al norte del imperio”. 1975

[3] Cf. RAMON Galo 1995:8. El autor cita, también a  LANDAZURI Soto, “El régimen laboral indígena en la Real Audiencia de Quito”. Madrid. 1959, páginas 53-64.

[4] Los textos que siguen han sido tomados de  VARGAS José María “La economía política del Ecuador durante la Colonia”. Banco Central del Ecuador y Coorporación Editora Nacional. Quito. S/f. Páginas 303 al 321.

[5] Guía comercial, agrícola e industrial del Ecuador” Talleres de Artes Gráficas de Rodenas. Guayaquil. 1909. Páginas 441 y 442.

[6]  CIDA, Comité Interamericano de Desarrollo Agrícola  “Tenencia de la tierra y desarrollo socio-económico del sector agrícola, Ecuador” OEA. Washington. 1965, página 275.

[7] Ob cit, pág 82,438,

[8] Ob cit, pás 98

[9] “Según la expresión de un hacendado: ‘algunos no pagan salarios, porque no quieren; otros, porque no pueden... Anteriormente la mano de obra indígena no  obligaba a un desembolso en efectivo, por lo tanto no había limitaciones para su crecimiento, su extraordinaria abundancia garantizaba su semigratuidad.” Pero, para la segunda mitad del siglo XX las cosas habían cambiado. Cf. “Eliminación de huasipungueros en Chimborazo” en CIDA “Tenencia de la tierra y desarrollo agrícola, Ecuador”. O.E.A. Washington D.C. 1965

[10]  Si bien esta sección ha sido tomada de la obra citada de Galo Ramón, su caracterización es enriquecida por el autor de esta redacción.

[11]  A partir de este punto los aportes que siguen al interior de esta sub-sección (“El modelo comercial diversificado”) son de responsabilidad del autor de esta redacción.

[12] Para enero de 1994 se contabilizaban 30 organizaciones de segundo grado y dos importantes de tercer grado en la provincia . Cf. RAMON, ob. Cit. página 13.

[13]  Precisamente este Plan de Desarrollo Local y todos los proyectos que actualmente financia el PRODEPINE resultan como respuesta a las demandas presentadas por los pueblos indios de nuestro país.

[14]  RAMON Galo, ob cit. página 13.

[15] Esta sección como las anteriores sigue en lo fundamental la reflexión propuesta por Galo Ramón en el artículo citado RAMON 1995: 14-17.

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